El partido arrancó con intensidad y roce físico. A los 7 minutos, una falta de Marcelo Weigandt sobre Justo Giani derivó en empujones y discusiones, y apenas dos minutos después Paredes y Fernando Zampedri recibieron tarjetas amarillas. La primera etapa fue de trámite monótono, con predominio del juego brusco y una sola llegada clara: el golazo de Paredes que abrió el marcador. A los 30 minutos, Jhojan Valencia vio la amarilla, y Milton Delgado encendió las alarmas de Boca al quedar adolorido en tiempo adicional.
En el segundo tiempo, la intensidad aumentó. A los 47 minutos, Branco Ampuero evitó el segundo gol de Boca con una salvada sobre la línea ante un remate de Ayrton Costa, y a los 54, Leandro Brey se lució con una espectacular atajada frente a un cabezazo de Zampedri. A los 61 minutos, el juvenil Tomás Aranda estuvo a centímetros de ampliar la ventaja y finalmente, a los 64, llegó el gol de Bareiro tras un buscapié de Lautaro Blanco y la asistencia de Aranda.
La Universidad Católica no bajó los brazos y a los 71 minutos Jhojan Valencia probó desde fuera del área, pero su disparo se fue cerca del travesaño. La visita realizó cambios estratégicos: a los 76 ingresaron Juan Barinaga por Weigandt y Milton Giménez por Bareiro, y a los 93 minutos Marco Pellegrino reemplazó a Aranda para cerrar el partido. Sin embargo, la Católica consiguió el descuento a los 82 con Díaz, aprovechando un error de Brey, y añadió dramatismo a los minutos finales, que incluyeron siete de adición.
Con esta victoria, Boca suma sus primeros tres puntos en el Grupo D y llega con confianza al clásico del sábado ante Independiente en la Bombonera, antes de recibir a Barcelona de Ecuador en la Libertadores y de enfrentar a River Plate en el Monumental. El equipo de Úbeda combina efectividad en las áreas, solidez defensiva y jerarquía individual para sostener resultados ajustados, y dejó claro que su objetivo es pelear fuerte en la fase de grupos del certamen continental.