












Esta decisión responde a la necesidad de hacer más eficiente el acceso a estos costosos tratamientos debido no solo a la probada experiencia que tiene PAMI en la materia, sino también a la existencia de mecanismos institucionalizados a través de convenios con la industria farmacéutica que generan una mayor provisión logística en menos tiempo y a un menor valor.
Hasta el día de hoy, los medicamentos de alto costo eran gestionados a través de la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales (DADSE) que funciona bajo la órbita del Ministerio de Salud. Este organismo tiene como objetivo facilitar el acceso al tratamiento de enfermedades terminales o patologías graves en personas en situación de vulnerabilidad que no cuentan con ningún tipo de cobertura de salud u obra social, y que tampoco pueden acceder a sus medicamentos por medio de ministerios provinciales, secretarías de salud municipales o por programas específicos del Ministerio.
A partir de este convenio, PAMI se convierte en un actor estratégico en la provisión de medicamentos de alto precio, no solo para sus afiliados sino también para todas las personas en situación de vulnerabilidad que lo necesiten.











