Con pasión y motonieves, la brigada de rescate de la Policía del Neuquén llega donde nadie más puede

En medio de los temporales de nieve que afectan la cordillera neuquina, dos efectivos de la Unidad de Rescate Motonieve recorren la Ruta Provincial 26 para asistir a pobladores, turistas, personal sanitario y fuerzas de seguridad. Al frente del equipo, el suboficial principal Sergio Correa resume el espíritu de una tarea que combina experiencia, solidaridad y vocación de servicio.
Hace 1 hora NEUQUÉN

La nieve puede aislar familias enteras, dejar vehículos inmovilizados o convertir un trayecto de pocos kilómetros en una travesía. Cuando eso ocurre entre Caviahue y Copahue, una de las primeras respuestas suele llegar sobre dos motonieves Polaris de 800 centímetros cúbicos pertenecientes a la Unidad de Rescate Motonieve de la Policía del Neuquén.

La brigada está integrada actualmente por el suboficial principal Sergio Correa, quien la conduce desde su creación, y su colega Luis Monsalve, con 15 años de servicio. Ambos realizan patrullajes preventivos permanentes durante el Operativo Nieve, en coordinación con organismos provinciales, nacionales y equipos de salud.

"El objetivo es brindar un patrullaje preventivo. Como podemos circular por sectores muy afectados por la nieve, recorremos desde Caviahue hasta Copahue asistiendo a Gendarmería, a vecinos y a quien lo necesite", explicó Correa.

Durante los últimos días, la brigada llevó leña a una familia aislada, colaboró con el traslado de personal sanitario, asistió a turistas cuyos vehículos quedaron atrapados en la nieve y realizó el relevo de efectivos de Gendarmería Nacional hacia la seccional de Copahue.

Las motonieves permiten ingresar donde otros vehículos no pueden hacerlo. Para esas tareas cuentan con lingas, camillas y un trineo facilitado por un vecino de Caviahue, que utilizan para transportar insumos o carga.

"Con ese trineo podemos acarrear leña, trasladar elementos y asistir al personal de salud. También podemos transportar una persona por cada motonieve", detalló.

Sin embargo, conducir estos equipos exige mucho más que potencia. La montaña cambia constantemente y cada nevada modifica las condiciones del terreno.

"Hay diferentes clases de nieve y tener experiencia para leerla es muy importante. Cuando la nieve es recién caída, las motos se entierran y el trabajo cambia completamente", señaló.

Un proyecto que nació hace cuatro años

Correa impulsó la creación de la Unidad de Rescate Motonieve hace cuatro años con la intención de aprovechar al máximo estos vehículos especiales. Desde hace tres inviernos la brigada trabaja de manera intensiva en distintos operativos de emergencia.

Además de intervenir en Caviahue y Copahue, el equipo fue convocado en otras localidades neuquinas afectadas por fuertes temporales.

Uno de los operativos más recordados ocurrió en 2024, en Las Ovejas, cuando numerosos crianceros quedaron aislados por la nieve. Allí, junto con autoridades locales y baqueanos capacitados por la propia Policía, realizaron un relevamiento casa por casa para verificar el estado de cada familia.

"Íbamos puesto por puesto, certificábamos que las personas estuvieran bien y al día siguiente regresábamos con lo que necesitaban: agua, gas, alimentos, verduras y medicamentos. Todo lo trasladábamos en las motonieves", recordó.

Hace dos años Correa fue uno de los instructores del primer curso específico para manejo de motonieves, donde se capacitaron once efectivos de la Policía del Neuquén.

Cada vez que un temporal requiere reforzar un operativo, esos policías son convocados para integrarse al trabajo de la brigada.

"Siempre trabajamos en dupla, porque cuando una motonieve se encaja, una sola persona no puede sacarla", explicó.

A sus 41 años y con dos décadas de servicio en la Policía del Neuquén, Correa reconoce que nunca imaginó que su carrera lo llevaría a recorrer la cordillera sobre una motonieve para asistir a quienes quedan aislados por la nieve.

"Jamás pensé que iba a vivir esta experiencia. Es un trabajo que hacemos con mucha pasión y mucho amor. Lo demostramos todos los días con la gente y con el cuidado del equipo", afirmó.

La mayor recompensa, asegura, llega cuando alcanzan un destino después de atravesar kilómetros de nieve, viento y temperaturas extremas.

"Llegar a un lugar dando una respuesta y ver la emoción de la gente es algo que no se puede explicar. También nos emociona a nosotros llegar a salvo y cumplir la misión. Muchas veces se te llenan los ojos de lágrimas", concluyó.

Mientras el invierno continúa desafiando a la cordillera neuquina, la Unidad de Rescate Motonieve sigue recorriendo la Ruta Provincial 26. Allí donde el camino desaparece bajo la nieve, la vocación de servicio encuentra una nueva forma de abrir huella.