El Niño podría alcanzar una intensidad nunca vista y la ONU lanzó una advertencia mundial

La OMM proyecta una anomalía de hasta 3,8 °C en el Pacífico tropical entre noviembre y enero. América Latina figura entre las regiones bajo vigilancia por el riesgo de lluvias extremas, inundaciones y otros eventos climáticos.
Hace 41 minutos ACTUALIDAD

La posibilidad de un episodio extraordinario de El Niño encendió las alertas de los organismos internacionales. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el fenómeno podría alcanzar valores sin precedentes en los registros disponibles y reclamó a los gobiernos que refuercen las medidas de prevención ante sus posibles consecuencias.

La advertencia fue presentada en Ginebra por la secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, junto con Tom Fletcher, responsable de asuntos humanitarios de las Naciones Unidas. Ambos destacaron la necesidad de anticiparse a los impactos climáticos y humanitarios, especialmente en las comunidades que cuentan con menos recursos para responder a eventos extremos.

Un calentamiento excepcional en el Pacífico

Según las proyecciones de la OMM, la anomalía de la temperatura superficial del Pacífico tropical podría llegar a los 3,8 °C por encima del promedio entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Se trata de una estimación para la superficie del océano en la región donde se desarrolla el fenómeno, no de un aumento equivalente de la temperatura media mundial.

“Nunca hemos registrado un valor de 3,8 en el pasado. Durante algunos episodios de El Niño particularmente intensos, hemos observado valores cercanos a 3, los cuales tuvieron repercusiones muy significativas a nivel mundial”, explicó Saulo.

​La funcionaria advirtió que las estimaciones actuales superan las referencias históricas utilizadas para analizar estos episodios. La fase de mayor intensidad podría concentrarse hacia finales de 2026, aunque las consecuencias del fenómeno podrían extenderse durante 2027.

Otros pronósticos también apuntan a un evento excepcional. Las proyecciones del Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad (IRI) contemplan una anomalía de hasta 3,5 °C en la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico ecuatorial central.

El instituto informó que la anomalía semanal llegó a 3,3 °C en la medición centrada el 14 de octubre y permaneció por encima de los 3 °C durante cinco semanas consecutivas. Las diferencias entre las estimaciones responden, entre otros factores, a las áreas de observación y los métodos de cálculo utilizados por cada organismo.

La ONU pidió anticiparse a los impactos

Más allá de la intensidad que finalmente alcance El Niño, Naciones Unidas puso el foco en la preparación de los países frente a los riesgos asociados al fenómeno. Las alteraciones en los patrones de circulación atmosférica pueden favorecer sequías, lluvias intensas, inundaciones y ciclones, aunque sus efectos varían de acuerdo con la región.

“No podemos impedir El Niño, pero sí podemos prevenir muchas de sus consecuencias humanas más graves”, sostuvo Saulo, quien destacó la importancia de los sistemas de alerta temprana y la planificación para reducir las pérdidas.

Fletcher, por su parte, advirtió sobre el alcance potencial de la emergencia. “Este episodio de El Niño es un fenómeno colosal. Es una verdadera fuerza destructiva. Va a golpear de lleno a América Latina, África oriental y austral, Asia y la región del Pacífico”, afirmó.

El funcionario reclamó asistencia anticipada para las poblaciones que ya enfrentan situaciones de vulnerabilidad. Entre las prioridades mencionó a Somalia, Etiopía y Kenia, donde se necesitan recursos ante la previsión de lluvias intensas, y al sur de África, que requiere apoyo para la siembra y el cuidado del ganado.

En América Central, el llamado se centró en proteger los medios de vida, mientras que los países de Asia y el Pacífico deberán prepararse para distintos escenarios de sequía, inundaciones y ciclones.

​América Latina, entre las regiones bajo vigilancia

El impacto del fenómeno no será uniforme. Felipe Costa, director del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), remarcó que cada país enfrenta riesgos diferentes según su ubicación, sus condiciones climáticas y su capacidad de respuesta.

El especialista pidió utilizar proyecciones específicas para cada territorio y prestar especial atención a sectores sensibles como la salud, la generación eléctrica, la agricultura y la ganadería.

El Niño es un fenómeno natural que suele reaparecer cada dos a siete años y se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial. Ese cambio altera la circulación atmosférica y modifica los patrones de lluvia y temperatura en distintas partes del mundo.

Los organismos de monitoreo continuarán actualizando sus pronósticos durante las próximas semanas. Mientras se aproxima el período previsto para el pico del episodio, Naciones Unidas insiste en que la anticipación será clave para reducir los daños y proteger a las comunidades más expuestas.