Harry Kane afirma que una semifinal de la Copa del Mundo contra su histórico rival, Argentina, es "lo máximo", pero subrayó que Inglaterra no debe dejarse arrastrar por la carga emocional que rodea al encuentro.
Una rivalidad que evoca recuerdos de la "Mano de Dios" de Diego Armando Maradona en 1986 y de la tarjeta roja a David Beckham doce años después se reavivará por primera vez desde 2005, con un puesto en la gran final del domingo en juego.
Inglaterra, subcampeona de las dos últimas Eurocopas, busca alcanzar su tercera final en cuatro grandes torneos y quedar a un solo paso de poner fin a una espera de 60 años para traer el fútbol a casa.
"Es decir, qué partido, qué ocasión para enfrentarse a uno de los mejores equipos —los vigentes campeones del mundo— en una semifinal de la Copa del Mundo", declaró el capitán Kane a la cadena británica ITV.
"En estos momentos, recuerdo cuando era niño y tenía sueños, y pensaba en cómo sería jugar partidos así".
"Es lo máximo, así que estoy muy ilusionado con esta semana. Creo que será un partido especial; es un rival muy duro, pero espero que eso saque lo mejor de nosotros".
El estadio Mercedes-Benz de Atlanta vibrará este miércoles con un enfrentamiento que arrastra un pasado dramático y polémico.
Se han reforzado las medidas de seguridad para una semifinal que se disputará sin separación de aficiones dentro del estadio, a pesar de una historia que trasciende lo deportivo.
Persisten las tensiones derivadas de la Guerra de las Malvinas de 1982, y Argentina sigue cuestionando la soberanía de este territorio británico de ultramar.
Al preguntársele si es necesario gestionar la situación de forma especial y mantener la disciplina, el capitán Kane respondió: "Sí y no. Creo que no es algo en lo que convenga centrarse demasiado, todo eso de la historia".
"Sí, todo eso forma parte del contexto; es de lo que ustedes [los medios] hablarán y en lo que se involucrarán los aficionados".
"Pero, desde el punto de vista del jugador, somos nosotros contra un gran equipo: inteligente, táctico, que sabe provocar faltas y ralentizar el ritmo del partido". Como tantos otros equipos a los que te enfrentas a lo largo de tu carrera.
"Así que es Inglaterra contra Argentina; dos de las grandes potencias frente a frente. Dos gigantes en la semifinal de un Mundial. Lo demás es secundario. Nosotros tenemos un enfoque y una preparación que aplicamos en todo momento, en cada partido, y este no es una excepción.
Lo más importante es que confiamos en nuestras posibilidades de triunfar en este escenario", dijo Kane.
Por si fuera poco, el juego del miércoles enfrenta a Lionel Messi —uno de los mejores jugadores de todos los tiempos— por primera vez contra Inglaterra, aunque para Kane, "el partido es contra Argentina, no contra Lionel Messi".
el(DPA)