Miles de hinchas desafiaron el frío y la lluvia este lunes para dar una bienvenida eufórica a la selección argentina, que regresó al país sin su estrella Lionel Messi tras perder la final del Mundial ante España.
No fue el regreso que los argentinos habían imaginado, cuatro años después de que millones de personas colmaran las calles para celebrar el título del Mundial de Catar.
Aun así, las calles se llenaron de escenas de alegre caos, con hinchas que bailaron, cantaron y lanzaron fuegos artificiales para agradecer a los jugadores.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) había informado previamente que algunos integrantes del plantel no regresarían con la delegación, entre ellos Lionel Messi, quien viajó directamente a Miami.
El entrenador Lionel Scaloni y su cuerpo técnico y parte del plantel de la selección fueron recibidos al pie del avión en el aeropuerto de Ezeiza con una alfombra roja y una banda militar.
Luego subieron a un autobús descapotable y saludaron a los enfervorizados hinchas durante el trayecto.
Entre los que sí aterrizaron en la capital argentina se encontraban, entre otros, Emiliano "Dibu" Martínez, Nicolás Otamendi, Alexis Mac Allister, Leandro Paredes, Nicolás Tagliafico, Nicolás González, Lisandro Martínez y Gonzalo Montiel.
"El dolor es muy grande y va a costar cerrar esta herida", escribió Messi el lunes en su cuenta en Instagram. De acuerdo con la prensa local, el 10 viajará a su ciudad natal de Rosario en los próximos días.
Lautaro Martínez escribió: "Lo intentamos, por segundo Mundial consecutivo llegamos a una final del mundo, esta vez no se nos dio".
Agradecimiento
El rostro adusto de los jugadores al subir al micro se transformó en sonrisas al saludar a los miles de hinchas que los escoltaron con cantos y banderas durante el trayecto entre el aeropuerto y el predio, pese al frío y la lluvia en Buenos Aires.
"Esta selección nos unió a todos y hay que estar agradecidos por eso, logró unir a los argentinos. Siempre vamos a estar para ellos aunque llueva o pierdan", dijo a la AFP Leonardo Barrientos, un trabajador textil de 36 años que se acercó a saludar al equipo.
Con fuegos artificiales y cornetas y al canto de "el que no salta es un inglés", muchas familias buscaron transmitirle su gratitud al equipo de Scaloni.
La victoria frente a Inglaterra por 2-1 en semifinales se ganó un lugar especial en el corazón de los hinchas y abundaron banderas con la inscripción "las Malvinas son argentinas", como aquella que los jugadores desplegaron en Atlanta.
"Estoy orgullosa de ellos, de todo lo que dieron, desde el primer partido hasta el último", dijo a la AFP tras el paso del micro Mercedes Báez, una docente de primaria de 44 años.
"No me importa el resultado, yo estoy acá para agradecerles, estoy eternamente agradecida. Tanto a Messi como al resto del plantel", añadió.
- Celebración -
Mientras tanto los jugadores de la Roja, la nueva campeona del mundo, desfilaron este lunes por las calles de Madrid, inundadas por al menos dos millones de seguidores que acudieron a ver a sus héroes.
Tras haber sido recibidos por el rey Felipe VI y por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, los campeones recorrieron en dos autobuses avenidas de Madrid, desbordadas de gente con banderas de España y camisetas de la selección.
En Buenos Aires, apenas concluyó el partido en el MetLife Stadium en East Rutherford -afueras de Nueva York-, una multitud se lanzó a las calles a bailar, cantar y celebrar el Mundial de la selección como muestra de apoyo y agradecimiento a los ahora subcampeones.
La fiesta espontánea tuvo como epicentro el Obelisco, donde se congregaron miles de personas con fuegos artificiales, cánticos de hinchadas y hasta Djs improvisados con música electrónica. También se replicó en esquinas emblemáticas de los barrios.
Hacia la medianoche la policía dispersó con gases lacrimógenos, agua y balas de goma a un grupo que protagonizó disturbios con saldo de 15 arrestados, según fuentes policiales.