CIUDAD DE MÉXICO, julio 7 (EL UNIVERSAL).- Este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó un informe sobre la captura de Ismael "El Mayo" Zambada durante su conferencia matutina, luego de que surgieran versiones sobre una presunta participación del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) en el operativo, lo que reavivó el debate sobre la actuación de agencias estadounidenses en territorio mexicano.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, señaló que existen contradicciones entre las declaraciones del entonces embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien en 2024 negó la participación de agencias estadounidenses en la captura, y un reportaje publicado el 2 de julio de 2026 por el medio "Pie de Nota", en el que se vincula al FBI con la aeronave utilizada para trasladar al narcotraficante.
Rodríguez sostuvo que, de confirmarse la intervención del FBI sin haber informado al gobierno mexicano, se habría vulnerado la Constitución, la Ley de Seguridad Nacional y diversos tratados internacionales.
En entrevista con EL UNIVERSAL, Abraham Serrano, consultor internacional en seguridad y defensa, explicó que el FBI, al igual que otras agencias estadounidenses, mantiene presencia y cooperación en México desde hace décadas.
Detalló que el FBI opera legalmente en el país mediante mecanismos de colaboración entre ambos gobiernos y que, durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se fortaleció la regulación para que los agentes extranjeros dedicados a labores de inteligencia o seguridad deban registrarse ante la Secretaría de Relaciones Exteriores.
No obstante, señaló que las grandes potencias también despliegan agentes de inteligencia de bajo perfil para proteger sus intereses nacionales, una dinámica que, a su juicio, podría explicar operaciones como la relacionada con la captura de Ismael "El Mayo" Zambada.
Por su parte, Raúl Guillermo Benítez, especialista en economía y política internacional, también consultado por este medio, indicó que el FBI cuenta con oficinas en la Embajada de Estados Unidos en México, así como en los consulados de Guadalajara, Hermosillo, Ciudad Juárez, Monterrey y Tijuana.
Explicó que dichas representaciones operan con autorización del Gobierno de México y colaboran con la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Benítez agregó que, si bien las operaciones de agentes de seguridad extranjeros requieren autorización del Estado mexicano, estas agencias también desarrollan investigaciones propias.
Como antecedente, Serrano recordó el caso del agente de la DEA Enrique "Kiki" Camarena, asesinado en 1985, en el que autoridades estadounidenses realizaron la extracción del médico Humberto Álvarez Machain, a quien señalaban de haber participado en la tortura del agente.
El médico fue trasladado a Estados Unidos para enfrentar un proceso judicial, en una operación que el especialista calificó como un "secuestro transfronterizo".
Añadió que ese episodio provocó reclamos por parte del gobierno mexicano por una presunta violación a la soberanía nacional; sin embargo, no derivó en una ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Benítez también mencionó la captura de Ryan Wedding, exatleta y presunto líder de una red internacional de narcotráfico, así como la detención de Orlando Armando Rafael Ramírez, señalado como líder de la pandilla Mara Salvatrucha 13. En ambos casos, precisó, las acciones se realizaron en coordinación con autoridades mexicanas.
También se puede rememorar el reciente caso de dos agentes de la CIA que murieron tras participar en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en Chihuahua, otro ejemplo de la presencia de personal de inteligencia estadounidense en México y esta vez sin el conocimiento por parte de autoridades nacionales y del cual aún no se tiene resolución.
¿Riesgo para la relación bilateral?
Ambos especialistas coincidieron en que, aunque México pueda reclamar una posible violación a su soberanía, es poco probable que ello deteriore de manera significativa la relación con Estados Unidos.
A juicio de Serrano, las diferencias terminarán resolviéndose a través de los canales diplomáticos.
"Al final no va a haber una especie de conflicto, con los Estados Unidos, al final el gobierno de Estados Unidos va a seguirse manteniendo 'yo no estoy en guerra o en un conflicto armado contra el Estado Mexicano'. Entonces, dentro de estas mesas de diálogo, pues va a haber alguna ruta en donde van a acordar cómo caminar", explicó Serrano.
El especialista advirtió que, si no existe un mayor nivel de coordinación entre ambos gobiernos, Estados Unidos podría continuar realizando operaciones unilaterales contra integrantes del crimen organizado bajo el argumento de proteger su seguridad nacional.
FBI y CIA trabajaron en México, según archivos de JKF
La presencia de agencias de inteligencia estadounidenses en México también quedó documentada en los archivos desclasificados sobre el asesinato del presidente estadounidense John F. Kennedy.
Los documentos revelaron que durante la Guerra Fría, la CIA mantuvo una red de operaciones de inteligencia en territorio mexicano, con apoyo de autoridades locales, para vigilar a diplomáticos cubanos, soviéticos y chinos, así como a estudiantes, sindicalistas, intelectuales y opositores políticos.
Asimismo, muestran que la CIA colaboró con el FBI para monitorear e impedir contactos de ciudadanos estadounidenses con la embajada soviética en la Ciudad de México y desarrollaron proyectos de espionaje, como la operación LIENVOY, por la cual se realizaron intervenciones telefónicas a embajadas extranjeras y a figuras políticas mexicanas.
Los archivos también confirman que Lee Harvey Oswald visitó la Ciudad de México semanas antes del magnicidio de Kennedy, poniendo al país dentro de las investigaciones oficiales por su homicidio.