Venezuela: Entre las ruinas del doble terremoto, supervivientes y rescatistas se aferran a la fe.

2026-07-13 12:11:29 - MUNDO

Ante la destrucción y el dolor, la fe se convierte en algo esencial para mantener la esperanza. En medio de las ruinas que dejó el doble terremoto del 24 de junio en la región venezolana de Caracas, un hombre emerge de entre los escombros, se quita el casco y los guantes, y con las manos alzadas al cielo, ora. Es un pastor evangélico. Ante esa escensa,  varios sobrevivientes y rescatistas se acercan a él y se unen en oración.

La corresponsal de Radio Francia Internacional en Caracas, Alice Campaignolle, fue testigo de cómo muchos venezolanos se aferran a la fe para seguir luchando. "Hoy, la Iglesia tiene el deber de estar en las calles, con la gente, sin importar en qué crean o cómo hablen", cuenta el pastor para RFI. "Y en nuestra iglesia, tenemos una brigada de rescate: la iglesia sobre ruedas. ¿Por qué se llama así? Porque aquí mucha gente no puede ir a la iglesia, así que nosotros vamos a ellos. Aquí, la gente lo ha perdido todo, pero una cosa permanece intacta: su fe". 

Reinaldo Sánchez perdió a su hija, a su yerno y a su nieta en el terremoto. No hay consuelo que valga ante tanto dolor más allá de la fe. Aunque no cree en Dios, la espiritualidad es una compañera clave en estos momentos: "Vean a Dios como quieran, llámenlo como quieran, una cosa es segura: no son muertos, son almas, ahora libres. Conservo la imagen de mi hija, mi nieta y mi yerno. Y recuperaré sus cuerpos para mi esposa, para que encuentre paz, porque ella cree en estas cosas".

Pese al dolor, los supervivientes ahora deben seguir adelante, y muchos lo harán acompañados de la fe. A muchos no les queda nada. No tienen una casa a donde volver y la mayoria de sus enseres personales han quedado sepultados entre las ruinas. Por ello, la ayuda humanitaria es clave para que todas estas personas puedan volver a empezar de cero lo antes posible. 

Varias semanas después de la catástrofe, las esperanzas de encontrar a alguien con vida bajo los escombros disminuyen. Es ahora cuando se inicia una nueva fase para los equipos de emergencia:

Leer también atender a los supervivientes.

 

Venezuela centra ahora sus esfuerzos en la ayuda humanitaria para asistir a los más de 14.000 desplazados que se encuentran en 87 campamentos improvisados tras perderlo todo en el seísmo.  

En esta nueva fase, la salud mental de los rescatistas y del personal de los servicios de emergencia adquiere un papel prioritario. Tras haber trabajado bajo condiciones de enorme presión y estrés, ahora deberán enfrentar las secuelas emocionales y los recuerdos difíciles de la emergencia.