La mayor demanda y el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en el último año podría generar nuevas presiones inflacionarias tanto en México como en el mundo, de acuerdo con distintos analistas.
En las últimas semanas, algunas empresas tecnológicas como Microsoft y Apple han anunciado un incremento de sus precios debido al encarecimiento de los microchips que utilizan en sus productos, esto ante una mayor demanda y uso de IA en la vida cotidiana de las personas.
"Algo que hemos visto es que en los últimos meses la inversión relacionada con IA por parte de las grandes empresas, por ejemplo las llamadas magnificent seven, ha aumentado muchísimo.
Es impresionante cómo estas inversiones han aumentado la demanda de la IA, por lo que no es sorpresa que no hay oferta suficiente de chips para satisfacer la demanda", señaló Paulina Anciola, subdirectora de Estudios Económicos de Banamex.
Al mismo tiempo, añadió, el tema de la inversión en seguridad de diversos países, como Estados Unidos, ha generado una mayor demanda de estos chips. "De hecho, en Estados Unidos ya se le está llamando chipflation", agregó la analista.
En este sentido Janeth Quiroz, directora de Análisis Económico de Monex, dijo que el traspaso de las distorsiones de los semiconductores, los precios de los productos finales –como son computadoras, celulares, consolas de videojuegos, entre otros– es moderado y podría estar siendo compensado por el abaratamiento de otros componentes.
¿Episodio deflacionario?
Si bien la mayor demanda de los chips podría provocar presiones inflacionarias, el uso de IA también podría ayudar a reducir la inflación; sin embargo, esto es algo que tomaría su tiempo, señaló James Salazar, analista de Kapital Grupo Financiero.
Recordó que, anteriormente, Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, señaló a la IA como algo que podría generar un episodio deflacionario y, así, poder llevar los precios al consumidor a un nivel óptimo.
"Puede que baje los precios pero no se sabe cuánto y cuándo. Son ciclos que pueden demorar cinco años, más o menos, pero no está claro aún cómo será éste", añadió el analista.Explicó que con la IA se puede aumentar la productividad de las empresas y, a su vez, reducir los costos laborales; sin embargo, esto tarda en reflejarse ya que las empresas aún están en un proceso de adaptación de estas nuevas herramientas.
Moderado
En México, por el momento, la presiones por el mayor uso de la IA tienen aún un efecto moderado, coincidieron los analistas. Y es que los productos tecnológicos no tienen un peso tan contundente sobre la inflación.
En este sentido, Janneth Quiroz explicó que, históricamente, e incluso con la reciente demanda, la inflación de productos electrónicos en México ha estado contenida. En mayo, por ejemplo, el incremento fue de 2.56% anual, por debajo de la inflación general de 3.94 por ciento.
"Por lo pronto, los incrementos son de precios relativos y no están siendo un tema para la inflación en México. Sin embargo, si no son aumentos de una sola vez y se contagian a otros bienes, se pueden convertir en presiones", dijo por su parte James Salazar.Añadió que México no es un país que produzca los microchips, por lo que el impacto no se verá de forma directa en la producción, sino a través de las importaciones de productos ya terminados, como computadoras y tecnologías.