Las oficinas flexibles mantienen su avance como una de las principales estrategias inmobiliarias de las grandes corporaciones en América Latina. La permanencia de compañías globales y el incremento en la superficie contratada reflejan que este modelo forma parte de los planes de expansión de largo plazo.
De acuerdo con el Informe Global Fortune Global 500 sobre Espacios Flexibles de WeWork, 76% de las empresas analizadas en la región mantuvo o amplió su presencia durante el último año, una de las tasas de permanencia más altas entre los mercados evaluados.
Actualmente, 51 empresas Fortune Global 500 ocupan espacios dentro de la red latinoamericana de WeWork. Además, la superficie promedio utilizada por empresa aumentó 15.2%, lo que evidencia una mayor concentración de operaciones entre las compañías que permanecen en la región.
Los resultados muestran que las grandes empresas no solo conservan su presencia en América Latina, sino que también destinan espacios más amplios para sus equipos.
"La evolución en la región es clara: las organizaciones ya no recurren a la flexibilidad únicamente para resolver necesidades puntuales, sino para construir una estrategia inmobiliaria que acompañe su crecimiento", comentó Claudio Hidalgo, presidente de WeWork Latam.
Dentro de este panorama, México se consolida como uno de los principales mercados para la expansión de oficinas flexibles en América Latina. WeWork destacó que el país se ha convertido en un punto estratégico para establecer equipos y coordinar operaciones.
"México cumple un papel central en esta transformación, al ofrecer acceso a talento, conectividad y una infraestructura empresarial que permite establecer y ampliar operaciones en distintas ciudades", declaró Hidalgo.
La empresa considera que la transformación tecnológica y los cambios en la estructura de los equipos impulsan la demanda de espacios con mayor capacidad de adaptación, lo que permite a las compañías crecer con mayor rapidez conforme evolucionan sus necesidades.
Actualmente, WeWork opera 22 edificios en México: 14 en la Ciudad de México, cuatro en Monterrey y cuatro en Guadalajara, desde donde atiende a empresas multinacionales en sus procesos de expansión en América Latina.
Una de las ventajas competitivas que ha impulsado el uso de oficinas flexibles en América Latina es la rapidez, clave para la expansión regional de las empresas.
Según WeWork, el proceso desde la primera consulta hasta que una compañía se instala en un nuevo espacio puede tardar un promedio de 109 días.
Incluso en proyectos de gran escala, los tiempos permanecen por debajo de los procesos asociados con los arrendamientos corporativos convencionales. Las oficinas de entre 100 y 499 posiciones pueden estar listas en alrededor de 131 días.